ETECSA no carece de recursos por ineficiencia o por bloqueo externo, sino por la voracidad de GAESA, su verdadero accionista mayoritario, que desvía los multimillonarios ingresos de esa empresa —procedentes principalmente del exilio cubano— para subsidiar la infraestructura de vigilancia del estado represivo y financiar inversiones turísticas fuera del control ciudadano.










