Descargar Informe completo en Español
Download Report in English
Ver resumen en español
See Summary in English

Nuevo informe del OCAC revela que la letalidad del crimen que ha sido documentada casi se duplicó en un año. En el primer semestre de 2025 se registraban 5,23 muertes por cada 100 delitos reportados; mientras en 2026 la cifra alcanza 10,35, lo que implica un aumento del 97,9 %

Septiembre 22, 2026 La criminalidad documentada en Cuba muestra una transformación preocupante: durante el primer semestre de 2026 -entre continuos y prolongados cortes de electricidad y de internet- se reportaron menos delitos que en igual período del año anterior, pero aun así aumentaron significativamente los reportes sobre asesinatos, asaltos y sus víctimas mortales, según el nuevo Informe de Inseguridad Pública del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), proyecto auspiciado por Cuba Siglo 21.

La reducción del número de reportes no significa necesariamente que haya disminuido la criminalidad. El informe señala que los prolongados apagones, las dificultades de conexión a Internet y el deterioro del ecosistema informativo en la isla han reducido durante 2026 la capacidad de la ciudadanía y los medios independientes para reportar la ocurrencia de eventos criminales de forma independiente. Por esa razón, la reducción del número de reportes enviados desde Cuba no significa necesariamente que haya disminuido la criminalidad.

Entre enero y junio de 2026, el OCAC verificó 985 reportes de delitos, frente a 1.319 durante el mismo período de 2025, una aparente disminución del 25,3 %. Sin embargo, los asesinatos reportados aumentaron de 63 a 90, un 42,9 %, mientras los asaltos pasaron de 61 a 67, un incremento del 9,8 %.

La comparación con 2025 revela un cambio significativo. Aquel año estuvo marcado por una extraordinaria expansión documentada de la criminalidad: los 1.319 reportes del primer semestre, cuyo centro estaba en los crímenes contra la propiedad, casi quintuplicaban los 276 registrados en 2023 y triplicaban los 432 de 2024. En 2026 disminuye el número de hechos reportados, presumiblemente por las causas antes mencionadas, pero aun así aumenta de forma considerable la gravedad de los que han trascendido al conocimiento público.

Muertos por asesinatos: incremento de 47.8%

Durante los primeros seis meses de 2026 murieron 102 personas como consecuencia de los asesinatos documentados, frente a 69 en igual período de 2025, un incremento del 47,8 %. Es decir, aunque el OCAC documenta 334 delitos menos que hace un año, contabilizó 33 víctimas mortales más.

El indicador que mejor refleja este deterioro es el índice de letalidad. En el primer semestre de 2025 se registraban 5,23 muertes por cada 100 delitos reportados, mientras en 2026 la cifra alcanza 10,35, un aumento del 97,9 %. En apenas un año, la letalidad del crimen que ha sido documentada prácticamente se duplicó.

La violencia además se aceleró dentro del propio semestre: los asesinatos pasaron de 36 entre enero y marzo a 54 entre abril y junio, un incremento del 50 %. Abril, mayo y junio registraron respectivamente 19, 17 y 18 asesinatos. El máximo mensual de 2025 había sido de 13.

El deterioro resulta particularmente grave entre sectores vulnerables. Las mujeres fallecidas aumentaron de 24 a 37 (+54,2 %); los ancianos, de seis a nueve (+50 %); y los menores, de tres a ocho (+166,7 %). Los feminicidios documentados por el Observatorio de Género Alas Tensas (OGAT) pasaron de 16 en el primer semestre de 2025 a 37 en igual período de 2026, más del doble.

Cambia el mapa de la criminalidad

El informe identifica además un desplazamiento territorial. Matanzas ocupa por primera vez el primer lugar nacional en asesinatos (18) y también encabeza los asaltos (21). La Habana, que en 2025 lideraba ambas categorías, registra ahora 12 asesinatos.

Matanzas y Granma concentran 301 de los 592 robos registrados en el país, el 50,8 % del total. Granma emerge además entre los territorios con mayor incidencia en varias categorías. También cambia el mapa de las drogas: Holguín registra 33 casos y Granma 27, frente a 19 en La Habana. En 2025, la capital había concentrado 109 de los 198 reportes relacionados con drogas.

Del robo de subsistencia al saqueo de infraestructura crítica

Los robos reportados disminuyeron de 721 a 592 respecto a 2025, pero permanecen 127,7 % por encima de 2024 y 397,5 % por encima de 2023. Además, está cambiando el objetivo de estos delitos. Mientras disminuyeron los robos de ganado y contra la propiedad privada, aquellos dirigidos contra la propiedad estatal aumentaron de 140 a 158 (+12,9 %).

Uno de los fenómenos que destaca el nuevo dossier es el saqueo de infraestructura eléctrica, especialmente el robo de aceite dieléctrico de los transformadores del alumbrado público posteriormente vendido en el mercado negro. Según cifras de la Fiscalía recogidas por el OCAC, entre 2025 y el primer semestre de 2026 se iniciaron más de 460 investigaciones penales por delitos contra el sistema electro energético nacional, más de 300 relacionadas específicamente con el robo de aceite dieléctrico.

El informe también registra una importante presencia de delitos cometidos colectivamente. De los casos en los que pudo determinarse la modalidad, 278 fueron perpetrados por dos o más personas. Entre los robos, el 37,7 % de los casos con información disponible fue cometido en grupo, la proporción más alta registrada por el OCAC para esa categoría.

Asimismo, se documentan episodios en los que ciudadanos han perseguido o retenido a presuntos delincuentes ante la falta de respuesta policial, un fenómeno que el informe vincula al riesgo de expansión de formas de justicia por mano propia.

Cuba: criminalidad más letal

El hallazgo más significativo del presente dossier: la actividad criminal en Cuba que nuestras fuentes independientes lograron documentar en el primer semestre de 2026, pese a los citados apagones y cortes del servicio de internet, presenta una clara tendencia hacia una violencia mucho más letal que la observada un año antes.

La comparación entre ambos períodos muestra dos etapas diferentes. En 2025, la principal señal de alarma fue la extraordinaria expansión y diversificación de la criminalidad documentada, con un marcado núcleo en los delitos contra la propiedad. En 2026, el rasgo distintivo es el crecimiento de su letalidad.

Las cifras resumen el cambio: pese a una reducción del 25,3 % en los reportes publicados, OCAC contabilizó 42,9 % más asesinatos, 47,8 % más víctimas mortales, 9,8 % más asaltos y un índice de letalidad que prácticamente se duplicó en un año.

Para el OCAC, la disminución del número bruto de reportes no equivale a una reducción de la inseguridad. El principal hallazgo del nuevo dossier apunta en sentido diferente: la criminalidad que logra hacerse visible en Cuba durante 2026 pese a los cortes del servicio eléctrico y de internet es considerablemente más letal que la documentada un año antes.